Va a celebrarse en Hogwarts el torneo de los tres magos, una competición entre las tres mejores escuelas de magia, en la que sólo podrá haber un representante mayor de edad de cada escuela.
El día de la selección de alumnos, el cáliz de fuego, juez imparcial de la elección, escoge al mejor alumno de cada escuela; sin embargo de Hogwarts son seleccionados dos candidatos: Cedric Diggory y Harry. Cuando Harry se da cuenta de que ha sido elegido, le da un vuelco el corazón: él no se ha presentado y además es menor de edad. Él no lo entiende, pero el resto de la gente cree que ha hecho trampa. Harry se da cuenta de que alguien le ha presentado para poner su vida en peligro; sin embargo Ron se siente dolido, pues él también cree que les ha engañado.
Sin el apoyo de Ron, Harry deberá enfrentarse a la primera prueba, al mismo tiempo que al odio del resto de sus compañeros; pero tras superar el primer y duro examen, Ron hace las paces con su amigo.
Harry superará exitosamente las dos primeras fases, pero en la tercera, cuando ya se cree ganador junto a Cedric Diggory, algo extraño sucede: al coger el trofeo ambos son trasladados a un lugar apartado y solitario, donde Harry deberá enfrentarse una vez más a su mortal enemigo lord Voldemort y sin la ayuda de Cedric, pues Voldemort acaba con su vida.
Valoración: Absorbente de principio a fin, con mucha más emoción que en las anteriores entregas. Pese a su gran número de páginas, se echan en falta incluso más.
Recomendación: Cualquiera de la misma saga, obras de Laura Gallego o sagas como Las crónicas de Narnia y Septimus.



